¿COMPENSA UNA TARIFA PLANA DE ENERGÍA?

 

Cáceres, 2 diciembre 2014

 

Son muchos los consumidores que se preguntan qué pueden hacer para rebajar la factura eléctrica en el hogar o en la empresa, cómo conseguir tener un mayor control sobre el consumo y por lo tanto un mayor control sobre el gasto.

 

Las grandes compañías eléctricas ofertan un nuevo sistema: tarifas planas o fijas,  similar a las tarifas planas de telecomunicaciones, con una cuota fija por un número de kilowatios (a un precio fijo) a consumir durante un año.

 

Lo que no explican es que en caso de sobrepasar el consumo de los kilowatios que han sido contratados en la tarifa, hay que abonar la diferencia a final de año, y esos kilowatios de más son a un precio elevado. La forma de saber si compensa este tipo de tarifa es si se consigue contratar la potencia exacta que necesita el hogar y por supuesto nunca pasarse de ella.

 

Otro factor a tener en cuenta es que los consumidores que opten por la «tarifa plana» dejarán de estar adscritos a la a Tarifa de Último Recurso (TUR) que fija el Gobierno y su contrato quedará así dentro del mercado libre.

 

Si bien, una de las ventajas de estar fuera de la TUR es que no repercuten en el recibo las subidas de las tarifas de acceso. No hay que olvidar las frecuentes subidas del componente fijo en los últimos meses. Aunque está por ver si este beneficio puede quedar anulado si las eléctricas pactan cláusulas de revisión automática en el caso de subidas de las tarifas reguladas.

 

Recomendamos en estos casos fijarse bien en la letra pequeña ya que se termina pagando más que con un consumo responsable.

Además, los expertos opinan que este tipo de tarifas no fomentan el consumo responsable de la energía, ya que se tiene “vía libre” para consumir “sin preocuparse” de la factura, y no solo no lo fomenta sino que lo penaliza ya que se acabará pagando lo mismo si se consume o no.

 

Los nuevos contadores inteligentes

El nuevo sistema para establecer los precios de la electricidad se basa en fijar un precio por cada hora del día en función de la demanda de electricidad que hubiese en cada momento para aquel consumidor acogido a PVPC (Precios Voluntarios para el Pequeño Consumidor). Esta nueva fórmula para la fijación del precio dejaba atrás las subastas y tenía por objetivo que el consumidor se beneficie de las variaciones del precio que la energía tendría en cada momento.

 

Esto lleva consigo la obligación de disponer de contadores inteligentes. Equipos que sean capaces de recoger exactamente los datos de consumo en función de las horas. Así se podrá obtener una facturación precisa –y no una media diaria como se hace para quien no tiene el contador inteligente-.

 

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) considera que el 1 de enero de 2015 es la fecha idónea para que los distribuidores de electricidad implementen los nuevos procedimientos de recogida de datos a través de los contadores inteligentes y poder realizar la facturación tal y como establece el Real Decreto 216/2014.

 

Al mismo tiempo, considera que es necesario un periodo de prueba de 3 meses para que la nueva facturación sea cambiada por todas las comercializadoras, por lo que establece el 1 de abril de 2015 como fecha en la que todas las distribuidoras de electricidad deberán poner en práctica la facturación por horas de los contadores.